Publicidad:
Terra
La Coctelera

VALORACIÓN SOBRE EL BLOG DE CLASE

Hemos estado trabajando durante parte del curso en este blog donde este será el ultimo post del curso 05-06.

En él hemos estado trabajando sobre narraciones como la de GRAFFITI; la cual nos ha ayudado a aprender a leer mejor y ha entender mejor lo que leemos. También hemos estado redactando un cuento fantástico inventado por nosotros donde hemos aprendido a escribir mejor y mejorado la gramática.

El blog nos ha sido de bastante ayuda, tanto por la relación de cosas que nos ha facilitado el profesor como la facilidad para poder buscar cosas en Internet que nos sirvan de ayuda para realizar los proyectos.

También es verdad que se nos han planteado problemas en distintas ocasiones para poder seguir con el trabajo en el blog; tanto por la conexión a Internet como por problemas ocasionados en el blog. En estas ocasiones hemos tenido que interrumpir las clases, porque al no funcionar, nos pilla por sorpresa y el profesor tiene que dar la clase espontáneamente.

La Cabaña

Todo empezó hace un año, era un día nublado, parecía como si mas tarde fuera a llover. Conforme iban pasando las horas el cielo se volvía cada vez más raro, no parecía el mismo.
Esa tarde había quedado con mi novio y mi hermana, fuimos al parque del pueblo y de camino no vimos a nadie, las calles estaban vacías, ni un perro.
Los bares estaban todos cerrados y no era un día festivo, nos pareció un poco raro, pero no le dimos mucha importancia. Subimos a la plaza y se nos cruzó un gato negro, nos dio un tremendo susto y a la vez nos pareció muy raro, no había nadie solo nosotros y un gato negro. Seguimos andando, hasta el supermercado donde queríamos comprar algo de bebida, porque por la noche habíamos quedado en el cortijo de mi abuelo para hacer una pequeña fiesta; compramos algunas botellas de refrescos y algo de alcohol, salimos del supermercado y fuimos directos a esconderlo en una pequeña choza que había saliendo del pueblo. Habíamos quedado a las doce de la noche para ir a al cortijo0 con el coche de mi novio. Fuimos a casa mi hermana y yo, teníamos que ducharnos y arreglarnos; llegamos y todavía no había nadie en mi casa, mis padres no habían llegado.
Llegó la hora de marcharnos y como bien pensaba mis padres todavía no habían llegado, les dejamos una nota y nos fuimos. Estaba mi novio esperando en la puerta con el coche, decidimos ir primero a por la bebida en aquella choza.
De camino al cortijo escuchamos un grito que nos puso los pelos de punta. No sabíamos de donde procedía, nos bajamos del coche para ver si había alguien que se había quedado tirado con el coche, pero estaba todo muy oscuro y no veíamos a nadie; decidimos seguir, aunque con un poco de miedo.
Llegamos al cortijo y la sorpresa fue increíble para todos, no nos lo podíamos creer.
— ¿Qué pasaba chelo? ¡Síguenos contando lo que pasó!
— ¡No puedo seguir!
— ¡Chelo tranquilízate!, no pasa nada estas con nosotros.
Buscamos y buscamos pero no estaba; ¡era imposible! era grande, imposible de no encontrarla. Había pasado algo raro.
— Chelo, ¿Qué era lo que faltaba? ¿Que era imposible?
— ¡La…la…la cabaña! ¡NO ESTABA!
Chelo se puso a llorar, no lo podía aguantar más. Después de media hora, Chelo se tranquilizó, y tenía que seguir con su terapia en el psiquiátrico de Jaén. Cuando a Chelo la encontraron a dos millas de su pueblo, estaba casi muerta. Chelo tenía que seguir su terapia.
Se seguían escuchando gritos; nos estábamos volviendo locos, no podíamos más.
Escuchábamos con atención, para ver de donde procedían aquellos gritos.
Empecé a escuchar a mi madre gritar, ya no sabía si era mi imaginación. Escarbamos por la tierra y nada…pero de repente, vi brillando una cosa en el suelo; era la cadena de un llavero enterrado. Empecé a escarbar y los gritos cada vez eran más fuertes, los tímpanos me iban a estallar. ¡ERA LA CABAÑA!
Mi madre me gritaba y me decía que los liberara antes de que llegara media noche. Intentamos romper la cabaña tirandola a tierra, pero no se rompía; de repente la tierra empezó a temblar, nosotros también gritábamos porque la tierra se estaba empezando a hundir y no nos podíamos mover. La tierra se tragaba a todos nosotros incluso a la cabaña. Hubo un momento donde ya no podíamos hacer nada, teníamos todo el cuerpo bajo tierra menos la cabeza; empecé a temblar y a partir de ahí no me acuerdo de nada más.
Me desperté, y estaba en una habitación, con todas las paredes blancas; todo era blanco. Mi cama no era esa y sin embargo estaba tumbada en ella, no comprendía nada.
—Bueno Chelo, pues como ya te he dicho antes, estas en el hospital psiquiátrico de Jaén. Ahora te vamos a contar la misma historia, pero según tus familiares.
Esa misma mañana tú no te despertabas, tus padres te gritaban, pero aún así tú seguías durmiendo. Llamaron al medico para ver que era lo que te pasaba, el medico no sabía tampoco lo que te ocurría. Estuviste una mañana durmiendo, decías cosas raras, como si conocieras otro idioma a parte del tuyo y el ingles del instituto. Tus padres fueron a hablar con el cura, para ver si lo que te estaba ocurriendo era algún asunto religioso. Te dejaron sola en casa puesto que no te ibas a ir a ninguna parte y de repente nada más que tu cuerpo, reacciono solo, pero la mente no. Estabas sonámbula, no sabias lo que hacías y te fuiste de tu casa, pero lo más curioso que si que dejaste una nota, ponía lo mismo que me has dicho antes. Te fuiste; llegaron tus padres y no te vieron en la cama, te buscaron por toda la casa y nada. Llamaron a la policía e hicieron una búsqueda por todo el pueblo. Ya pasadas unas horas les hicieron a tus padres una llamada, era la policía, te habían encontrado a dos millas de tu pueblo tirada en el suelo llena de barro y con ataques epilépticos. A partir de ese momento te trajeron a este psiquiátrico y hasta ayer, estuviste una semana durmiendo en un coma profundo.
—Entonces, ¿nada de lo que creía yo que me había pasado era cierto? ¿Y mis padres? ¿Y mi hermana? ¿Y mi novio?
—Tranquila, están todos bien, tus padres, tu hermana, tu novio, todos.
—Ahora entraran tus padres y tu hermana a verte, que lo estaban deseando, por que como estabas tan mal no les han dejado pasar a verte.
Los padres y la hermana de Chelo entraron a verla. Después de dos semanas Chelo se incorporo a la vida normal que llevaba.

Argumento del libro 2º trimestre

Tres muchachos cuidan las plantas de una quinta deshabitada y deciden explorarla. Cada exploración termina con un enigma: en la quinta hay una planta que parece captar las palabras y los sentimientos, un teléfono por el que una voz juega a la ajedrez con los muchachos, un extraño escarabajo y un pauqete de cartas. las caratas, del siglo XVIII, narran la historia de amor entre Emile y Andreas, que termina trágicamente por el maleficio de una estatua egipcia.

La Cabaña

Todo empezó hace un año. Era un día nublado, parecía como si más tarde fuera a llover. Conforme iban pasando las horas, el cielo se volvía cada vez más raro, no parecía el mismo.
Esa tarde había quedado con mi novio y mi hermana, fuimos al parque del pueblo y por el camino no vimos a nadie, las calles estaban vacías, ni un perro.
Los bares estaban todos cerrados y no era un día festivo, nos pareció un poco raro, pero no le dimos mucha importancia. Subimos a la plaza y se nos cruzó un gato negro, nos dio un tremendo susto y a la vez nos pareció muy raro, no había nadie solo nosotros y un gato negro. Seguimos andando hasta el supermercado, donde queríamos comprar algo de bebida, porque por la noche habíamos quedado en el cortijo de mi abuelo para hacer una pequeña fiesta. Compramos algunas botellas de refrescos y algo de alcohol, salimos del supermercado y fuimos directos a esconderlo en una pequeña choza que había saliendo del pueblo. Habíamos quedado a las doce de la noche para ir a al cortijo con el coche de mi novio. Fuimos a casa, mi hermana y yo, teníamos que ducharnos y arreglarnos. Llegamos y todavía no había nadie en mi casa, mis padres no habían llegado.
Llegó la hora de marcharnos y como bien pensaba mis padres todavía no habían llegado. Les dejamos una nota y nos fuimos. Estaba mi novio esperando en la puerta con el coche, decidimos ir primero a por la bebida en aquella choza.
De camino al cortijo escuchamos un grito que nos puso los pelos de punta. No sabíamos de donde procedía, nos bajamos del coche para ver si había alguien que se había quedado tirado con el coche, pero estaba todo muy oscuro y no veíamos a nadie; decidimos seguir, aunque con un poco de miedo.
Llegamos al cortijo y la sorpresa fue increíble para todos, no nos lo podíamos creer.
— ¿Qué pasaba chelo? ¡Sigue contándonos lo que pasó!
— ¡No puedo seguir!
— ¡Chelo tranquilízate!, no pasa nada estas con nosotros.
Buscamos y buscamos pero no estaba; ¡era imposible! era grande, imposible de no encontrarla. Había pasado algo raro.
— Chelo, ¿Qué era lo que faltaba? ¿Que era imposible?
— ¡La…la…la cabaña! ¡NO ESTABA!
Chelo se puso a llorar, no lo podía aguantar más. Después de media hora, Chelo se tranquilizó, y tenía que seguir con su terapia en el psiquiátrico de Jaén. Cuando a Chelo la encontraron a dos millas de su pueblo, estaba casi muerta. Chelo tenía que seguir su terapia.
Se seguían escuchando gritos; nos estábamos volviendo locos, no podíamos más.
Escuchábamos con atención, para ver de donde procedían aquellos gritos.
Empecé a escuchar a mi madre gritar, ya no sabía si era mi imaginación. Escarbamos por la tierra y nada…pero de repente, ví brillando una cosa en el suelo; era la cadena de un llavero enterrado. Empecé a escarbar y los gritos cada vez eran más fuertes, los tímpanos me iban a estallar. ¡ERA LA CABAÑA!
Mi madre me gritaba y me decía que los liberara antes de que llegara media noche. Intentamos romper la cabaña tirándola a tierra, pero no se rompía; de repente la tierra empezó a temblar, nosotros también gritábamos porque la tierra se estaba empezando a hundir y no nos podíamos mover. La tierra nos tragaba, incluso a la cabaña. Hubo un momento donde ya no podíamos hacer nada, teníamos todo el cuerpo bajo tierra menos la cabeza; empecé a temblar y a partir de ahí no me acuerdo de nada más.
Me desperté, y estaba en una habitación, con todas las paredes blancas; todo era blanco. Mi cama no era esa y sin embargo estaba tumbada en ella, no comprendía nada.
— Bueno Chelo, pues como ya te he dicho antes, estas en el hospital psiquiátrico de Jaén. Ahora te vamos a contar la misma historia, pero según tus familiares.
Esa misma mañana tú no te despertabas, tus padres te gritaban, pero aún así tú seguías durmiendo. Llamaron al médico para ver qué era lo que te pasaba, el médico no sabía tampoco lo que te ocurría. Estuviste una mañana durmiendo, decías cosas raras, como si conocieras otro idioma a parte del tuyo y el ingles del instituto. Tus padres fueron a hablar con el cura para ver si lo que te estaba ocurriendo era algún asunto religioso. Te dejaron sola en casa puesto que no te ibas a ir a ninguna parte y de repente nada más que tu cuerpo, reacciono solo, pero la mente no. Estabas sonámbula, no sabias lo que hacías y te fuiste de tu casa, pero lo más curioso era que si que dejaste una nota, ponía lo mismo que me has dicho antes. Te fuiste; llegaron tus padres y no te vieron en la cama, te buscaron por toda la casa y nada. Llamaron a la policía e hicieron una búsqueda por todo el pueblo. Ya pasadas unas horas les hicieron a tus padres una llamada, era la policía, te habían encontrado a dos millas de tu pueblo tirada en el suelo llena de barro y con ataques epilépticos. A partir de ese momento te trajeron a este psiquiátrico y hasta ayer, estuviste una semana durmiendo en un coma profundo.
— Entonces, ¿nada de lo que creía yo que me había pasado era cierto? ¿Y mis padres? ¿Y mi hermana? ¿Y mi novio?
— Tranquila, están todos bien, tus padres, tu hermana, tu novio, todos.
— Ahora entraran tus padres y tu hermana a verte, que lo estaban deseando, por que como estabas tan mal no les han dejado pasar a verte.
De repente se abrió la puerta, aparecieron los padres de Chelo y se dieron un abrazo muy grande. Se pusieron a hablar de lo ocurrido.
— ¿Mamá, qué me ha pasado? no lo comprendo ¡Todo parecía tan real!
— Tranquila, hija mía, no te pasará nada más. Pero tenemos que hablar de lo ocurrido.
— Cuando dejaste aquella nota. ¿Qué pusiste?
— Si lo recuerdo bien puse que nos habíamos ido Sandra y yo y que no nos esperarais despiertas. ¿Por qué?
— Porque la nota que hemos encontrado no pone eso.
— ¿Qué pone?
— Pone en letras mayúsculas “AYUDARME, NO AGUANTO MÁS”. Pero lo que pone después nos asustó más todavía. Pone lo mismo, pero en otro idioma que no se conoce y no es tu letra.
— Mamá, nada más quiero recuperarme y vivir una vida normal.

ARGUMENTO DEL CUENTO FANTÁSTICO

Mi historía trata de una chica llamada Chelo, vive en un pueblecito de Jaén llamado Santiago de la Espada. Chelo se marcha una noche al cortijo de su abuelo, acompañada de su novio y su hermana Sandra, ha hacer una pequeña fiestecilla y una vez allí, se encuentran que la cabaña que tiene el abuelo para guadar las herramientas no está allí,¿donde ha ído la cabaña?¿se han equivocado de cortijo?

PROYECTO "GRAFFITI" (8)

Pasaron días y días y no te atrevías a salir a la calle. Tú suponías que él no había seguido dibujando porque te asomabas a la calle y no veías ningún graffiti, todas las paredes y muros estaban limpios. Tú querías poderte sentir valiente para enfrentarte a la calle y quitarte el miedo, pero te sentías impotente.
Un día ya pensaste que le había pasado algo llevaba mucho tiempo sin hacer nada. Hasta que esa misma tarde te decidiste a salir a la calle. Giraste la esquina y al final de esa misma calle, te llevaste una sorpresa, justo en la puerta de garaje había un graffiti y estabas segura de que era de él. Tú supiste interpretar de maravilla su dibujo, era un grito verde, una roja llamarada de reconocimiento y de amor, envolvió el dibujo con un óvalo que era su boca y la tuya, con la esperanza de volver a ver tus dibujos.
Cuando ya era bastante tarde, bajaste. Empezaste a dibujar para trasmitirle lo que tu sentías. Le dibujaste un óvalo naranja y unas manchas violetas de donde parecía saltar una cara tumefacta, un ojo colgando, una boca aplastada a puñetazos.
De alguna manera tenias que decirle adiós y a la vez pedirle que siguiera. Algo tenias que dejarle antes de volverte a tu refugio, imaginando que hacia otros dibujos.

PROYECTO "GRAFFITI" (7)

Llegaste al cuartel central y te tuvieron una hora esperando en un cuartucho con un espejo. Tu ya sabias de sobra que te estaban vigilando y que te iban a interrogar.
Esperaste y por fin salió un policía, te pregunto como te llamabas y tu edad, a parte de porque estabas allí a esa hora y que hacías. Les dijiste que se te había echo tarde al bajar la basura y que te pillo desprevenida.
No estaban muy convencidos, pero al final te soltaron. Te fuiste a tu casa y no saliste para nada.

PROYECTO "GRAFFITI" (6)

Llevabas dos días sin bajar a seguir él juego, pero tú ya sabías que él no se rendiría y que seguía haciendo graffiti. Tú quisiste bajar aquella noche y de tanto esperar se te ocurrió lo que ibas a dibujar. Esa misma noche iba a haber lluvia de estrellas, se te ocurrió que ya iba siendo hora de declararle tu amor, pensaste en ponerle unas cuantas estrellas y algo que le hiciera darse cuenta de lo mucho que tú le querías.
Más tarde ya casi anocheciendo decidiste mirar por la ventana y viste un dibujo en un muro gris de enfrente. Era un triangulo blanco rodeado de manchas como hojas de robles.
Decidiste bajar en cuanto anocheciera un poco más y dejar tú huella junto a la de él.
Bajaste cuidadosa y de repente una gran sirena que casi te reventaba los tímpanos sonó y te viste rodeada de policías que te empezaron a pegar. Te metieron en el carro y sin saber que pensar te llevaban hacia el cuartel.